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Beijing, diez años
después logrando igualdad de género, desarrollo y paz
COMUNICADO DE PRENSA
Publicado por el Departamento de Información Pública de las Naciones
Unidas DPI/2383A—marzo 2005
Los gobiernos prometen acelerar las
tareas para hacer realidad la igualdad para la mujer y cumplir con los
compromisos asumidos en Beijing, ha concluido la Comisión de las
Naciones Unidas
Nueva York, 11 de marzo de 2005
En una reunión de
dos semanas que terminó hoy, cuyo objeto era examinar los progresos
registrados desde que se celebró una gran Conferencia sobre la Mujer en
Beijing hace 10 años, se hizo hincapié en la necesidad de que los
gobiernos hicieran mayores esfuerzos por lograr la igualdad entre los
géneros y facilitar el adelanto de la mujer.
Al final de la primera semana se aprobó una Declaración en que se
reafirmaron los compromisos asumidos hace diez años en Beijing y se hizo
un llamamiento a que los gobiernos siguieran adoptando medidas. Fue el
resultado más significativo de la reunión, que se celebró como parte del
49º período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social
de la Mujer, del 28 de febrero al 11 de marzo, en la Sede de las
Naciones Unidas en Nueva York.
“Esta declaración concisa y enérgica es una reafirmación sin reservas e
incondicional de la Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing, y
una promesa de futuras medidas encaminadas a aplicar cabal y
aceleradamente los documentos aprobados en Beijing”, dijo la Sra. Kyung-Sha
Kang, Presidenta de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la
Mujer.
Los delegados a la sesión plenaria de alto nivel detallaron los
progresos alcanzados en la situación de las mujeres del mundo en el
último decenio – mejoras en la educación de las niñas, adelanto
económico de la mujer y aumento de su participación política, y reformas
para eliminar las leyes discriminatorias.
“Se ha formado un consenso mundial en torno a la idea de que la
potenciación de la mujer es el instrumento más poderoso para alcanzar el
desarrollo y reducir la pobreza, y que los obstáculos que aún subsisten
para lograr la igualdad entre los géneros pueden superarse”, dijo Rache
Mayanja, Asesora Especial del Secretario General de las Naciones Unidas
para el Adelanto de la Mujer.
El extraordinario nivel de participación incluyó aproximadamente a 80
Ministros, más de 1.800 delegados gubernamentales de 165 Estados
Miembros, siete Primeras Damas (de Burkina Faso, la República
Dominicana, Malí, México, Panamá, Sudáfrica y Suriname), y más de 2.600
representantes no gubernamentales de todas las regiones del mundo. Esta
asistencia puso de manifiesto, claramente, la enorme expectativa en
relación con el examen decenal.
Las delegadas examinaron las prácticas recomendadas y las experiencias
comunes, y recomendaron formas innovadoras de promover la igualdad entre
los géneros, desde designar comisionadas de alto nivel sobre las
cuestiones de género y establecer grupos de tareas entre departamentos,
a organizar asociaciones y campañas de mujeres para alentar a una mayor
participación en la adopción de decisiones. Una serie de mesas redondas
se centraron en temas como los objetivos de desarrollo del Milenio y la
Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación
contra la mujer.
También se trataron aspectos como el mejoramiento de la reunión y
análisis de información, y el reconocimiento de los efectos de las
políticas económicas en la mujer.
“Diez años después de Beijing, este examen llamó la atención sobre los
numerosos aspectos en que la igualdad no es una realidad para la mujer –
los altos índices persistentes de violencia contra la mujer en todas
partes del mundo, en especial en los conflictos armados, la incidencia
cada vez mayor del VIH/SIDA entre las mujeres, la desigualdad entre los
géneros en el empleo, la falta de derechos en materia de salud sexual y
reproductiva, y la falta de acceso igualitario, en el marco de la ley, a
las tierras y los bienes, para mencionar unos pocos”, dijo Carollyn
Hannan, Directora de la División para el Adelanto de la Mujer.
Un punto descollante de la reunión fue la conmemoración, el 4 de marzo,
de los 30 años de la primera Conferencia Mundial sobre la Mujer que se
celebró en la Ciudad de México. Ante este homenaje, la concurrencia
aplaudió de pie a destacadas oradoras como Rigoberta Menchú y Wangari
Maathai, distinguidas con el Premio Nobel, y los discursos pronunciados
por las ex Secretarias Generales de las cuatro Conferencias Mundiales
sobre la Mujer. Helvi Sipila, de Finlandia, por video (Conferencia
Mundial, celebrada en la Ciudad de México, 1975); partes del discurso
leído en representación de Lucille Mair, de Jamaica (Conferencia Mundial
de Copenhague, 1980); Leticia Shahani, de Filipinas, (Conferencia
Mundial de Nairobi, 1985) y Gertrude Mongella, de Tanzania, (Conferencia
Mundial de Beijing, 1995).
Otro aspecto fundamental de la reunión fue la cantidad y diversidad de
las reuniones paralelas organizadas principalmente por la comunidad no
gubernamental, y por los Estados Miembros y los organismos de las
Naciones Unidas. En relación con temas tan variados como las
dificultades por que atraviesan las mujeres del Afganistán, el Iraq, el
Sudán y otras zonas en conflicto o en las tareas de reconstrucción
posteriores al tsunami, la juventud y la percepción de los papeles de la
mujer, los derechos sucesorios, la trata, la salud de la mujer, incluido
el VIH/SIDA, en las reuniones se hizo hincapié en el papel crítico que
juega la sociedad civil en los esfuerzos para lograr la igualdad entre
los géneros.
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