Fundamentalismos y sexualidad
Alejandra Sardá
IGLHRC
A mi me toco un tema realmente difícil. Porque
las manifestaciones del fundamentalismo son muchas y las de la
sexualidad muchas y mi sapiencia es poco. Yo voy a hablar de algunas de
las sexualidades que conozco que son las LGBTT y algunos
fundamentalismos como son el económico, los políticos y los de mercado.
En el periodo del 1995 a 2004…
Tenemos mucho que celebrar en 1995 no teníamos muchas cosas pero tampoco
un fundamentalismo tan exacerbado así como tampoco éramos un nicho de
mercado.
En cuanto al mercado:
En las ciudades grandes ya existe un mercado rosa, y una peligrosa
mentalidad rosa, la sociedad nos acepta como clientes, podemos caminar
por la calle de la mano ergo somos libres, somos ciudadanos porque
pagamos impuestos. El que no paga no es ciudadano. Las mujeres, las
travestis, las y los jóvenes, las afrodescendientes e indígenas están
abandonadas a su suerte. El activismo esta centrado en los medios de
manera superficial.
Necesitamos mayor articulación con otros movimientos sociales. Son dos
fundamentalismos a los que nos enfrentamos:
Los religiosos: Los sacerdotes
Los académicos: los profesionales de las universidades católicas de
estos países que presentan trabajos pseudo científicos y prejuicios que
son funcionales a políticos de derecha.
La reacción entre la iglesia católica y nuestros estados es muy
estrecha, en Uruguay es el único estado laico en la región.
El fundamentalismo católico es hipócrita pues según ellos no existe
discriminación alguna.
Otro fundamentalismo que preocupa es el evangélico. En Brasil tienen 68
diputados y diputadas con un trabajo militante muy activo en sexualidad.
….
El movimiento de curación homosexual es muy fuerte tanto en Brasil como
en otros países de la región. Lo que no logra la espada a veces lo logra
la cruz.
Solo en el año 2003 organizaciones neonazis destruyeron materiales del
movimiento gay.
Algunas de las conquistas son muy frágiles dependen de la bancada de
diputados.
Las violaciones a los derechos trans por ejemplo quedan relegadas por la
demanda de las uniones homosexuales.
El peor daño de los fundamentalismos es hacernos creer que solo podemos
combatirlos con sus mismas armas.
Tenemos que pedir leyes que nos discriminen o quitándole la palabra a
quienes no nos discriminan.
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