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Metas del Milenio a paso lento

Lo que ha faltado hasta ahora es la voluntad política de los líderes mundiales para cumplir con sus compromisos del Milenio.

por Eveline Herfkens*

Fuente: LA RED VA...
10/11/04
REPEM



En setiembre del 2000, 189 líderes mundiales firmaron la Declaración del Milenio, en la que se comprometieron a "liberar a todos los hombres, mujeres y niños de las lamentables e inhumanas condiciones de extrema pobreza" antes del 2015. Para ese fin se han trazado las ocho Metas de Desarrollo del Milenio (MDM), que van desde la promoción de la enseñanza, de la salud materna y de igualdad de los géneros hasta la reducción drástica de la pobreza y de la mortalidad infantil, así como la erradicación del VIH/SIDA y de otras enfermedades endémicas.

Muchos progresos se han hecho desde entonces y unos pocos países han llegado 10 años antes de lo programado a alguna de las MDM.

Sin embargo, el Secretario General de la ONU divulgó recientemente un informe sobre la puesta en práctica de la Declaración del Milenio que suscita muchas inquietudes acerca del progreso en el cumplimiento de las metas, que ha sido inadecuado en demasiados países. Lo que ha faltado hasta ahora es la voluntad política de los líderes mundiales para cumplir con sus compromisos del Milenio.

En la meta número 8 se reconoce explícitamente que la erradicación de la pobreza en todo el mundo sólo puede ser alcanzada a través de un esfuerzo global. Sin embargo, para que los países pobres puedan alcanzar los MDM, las naciones desarrolladas deben cumplir con el acuerdo establecido en la Declaración del Milenio: una mayor y más eficaz ayuda y un más sustentable alivio de la deuda, así como el establecimiento de reglas comerciales más justas bastante antes del 2015.

El dinero asignado para la lucha contra la pobreza disminuyó radicalmente en la mayoría de los países ricos que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) durante la década del 90, pero la cuestión de las contribuciones se reactivó en la Conferencia de Monterrey, donde se acordó incrementarlas. Si estas promesas son cumplidas, la Ayuda Oficial para el Desarrollo (AOD) debería aumentar sustancialmente para el 2006, aunque todavía sería insuficiente para alcanzar las MDM.

Cinco países europeos (Suecia, Noruega, Holanda, Dinamarca y Luxemburgo) ya sobrepasaron la meta de incrementar la AOD hasta un 0,7 % del PBI. Otros cinco se comprometieron a alcanzar tal nivel para una fecha concreta (Irlanda en el 2007, Bélgica, Francia y España en el 2012 y el Reino Unido en el 2013), mientras que otros prometieron llegar a 0,33% en el 2006 como primer paso hacia la consecución del objetivo. Sin embargo, para el 2006 Canadá llegará sólo al 0,3%, Japón al 0,22% y Estados Unidos al 0,17%.

El comercio internacional tiene un tremendo potencial para reducir la pobreza. Según estimaciones del Banco Mundial la eliminación de las barreras comerciales y de los subsidios agrícolas de los países ricos mejoraría el bienestar mundial en unos 120 mil millones de dólares y un 1% de incremento en la participación de los países en desarrollo en las exportaciones mundiales sacaría a 128 millones de personas de la pobreza. Pero las actuales políticas comerciales discriminan a los países en desarrollo e impiden la participación de las naciones pobres en la economía mundial.

Tres cuartos de los 900 millones de pobres del mundo viven en áreas rurales y dependen de la agricultura para sobrevivir. Los países ricos proporcionan un apoyo masivo a sus propios productores agrícolas -300 mil millones de dólares anuales- lo que a su vez lleva a una superproducción de productos agrícolas que deprime los precios mundiales, inunda los mercados de los países pobres y perjudica a sus agricultores. Para que las MDM se puedan alcanzar es necesario que los países industrializados eliminen las barreras a las importaciones y los subsidios agrícolas.

Pero, aunque los países ricos dejen de cumplir con sus compromisos no hay excusas para que los países pobres no hagan un trabajo mejor. Por ejemplo, la enseñanza primaria no es tan cara. Incluso los países más pobres deberían ser capaces de movilizar recursos domésticos para llevar a todos los niños a la escuela. Las MDM deben ser integradas a los planes nacionales, a las políticas sectoriales y a los presupuestos a todos los niveles.

Las MDM son alcanzables: el mundo tiene los recursos y sabemos cómo hacerlo. Incluso en el África subsahariana es posible el éxito: Malawi y Ruanda pueden alcanzar la meta 2 de enseñanza escolar completa; Tanzania está en vías de lograr el abastecimiento de agua potable; Uganda y Senegal han revertido el avance de la pandemia del SIDA y Mozambique parece estar cerca de la meta de reducción de la mortalidad infantil.

Si algunos de los países más pobres del África subsahariana son capaces de lograr algunas de la MDM, no podemos renunciar a creer que todas esas metas son alcanzables.

El verdadero problema es que muchos jefes de gobierno vienen a las Naciones Unidas, pronuncian hermosos discursos y hacen promesas que olvidan cuando retornan a sus países. Este fue el caso con el 0,7% del PBI convenido hace 30 años y lo es ahora con la Declaración del Milenio. Lo que corresponde es que los pueblos de esos países presionen a sus gobiernos para que cumplan con el compromiso que han asumido.( IPS)


(*)
Eveline Herfkens, Coordinadora Ejecutiva de la Campaña para las Metas del Desarrollo del Milenio y ministra para la Cooperación para el Desarrollo de Holanda entre 1998 y 2002.
 

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